Una tarde jugando a la pelota
Hace un montón que no escribo nada. Me parece que, con la falta de tiempo y el tener la cabeza tan ocupada, se me están yendo las ideas. Que se yo, no me gusta mucho eso. Sin embargo, hoy quería contar algo que me pasó en estos días. El club en donde juego está entrenando en el predio de un Instituto de menores. Algunos de los pibes que viven ahí vienen a practicar con nosotros, aunque son los menos. El resto de ellos mira como corremos o jugamos a la pelota todos los días, en un costado de la cancha. La cosa fue más o menos así: habíamos terminado de jugar un partido, y nos sentamos todos en ronda, a estirar y descansar un poco. Cómo en cualquier grupo humano, no faltaron los chistes y las cargadas a uno u otro. Mientras me estaba riendo de algunas de estas cosas, se me acerco uno de esos pibes que viven ahí, en el Instituto. Tengo que reconocer que no le pregunté como se llamaba, y eso me dejó algo de culpa. En fin, se me acercó y se sentó al lado mío. - Que lindos botines - me ...