Anoche tuve un sueño rarísimo, muy raro. No me acuerdo cómo empezaba, a decir verdad. Para el caso es lo mismo, lo que quería contarles es otra cosa. Podría empezar diciéndoles que estaba acostado, mirando el techo. Y que había mucha luz en el lugar. Y gente con ropa de médico yendo y viniendo. Una de esas se acerca hasta mi y me pregunta cómo me llamo. -Diego-, le digo, casi temblando. -Tranquilo -, me dice y se vuelve hacía los otros. En ese momento le saqué la vista al techo, y girando la cabeza, me pongo a mirar el lugar. Parecía la sala de un hospital. Claro, había gente con ropa de médico, que más podía ser. Sigo mirando el lugar y en un pared había una arcada grande, de la que venía mucha más luz. De ahí entraban y salían los médicos. La luz venía de un reflector enorme, que aunque me encandilaba desde mi lugar, me dejaba ver que estaba justo arriba de una camill...
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