Mi amigo, mi hermano.
Jueves, aunque bien podría haber sido cualquier otro martes o domingo. Y son ellos contra nosotros. No me voy a detener en ellos. No por destrato, disculpenme, sino porque hubo muchísimos ellos en el camino. Al igual que el día, podrían haber sido cualquier otros. Aunque si, voy a ser demasiado profundo en ese nosotros. A decir verdad, hubo demasiados de los nuestros en el medio, que fueron pasando a través del millón de cosas que pasamos juntos. Sería un despropósito incluir a muchos de ellos en el término. Me gustan las cosas reducidas de gente, seguro ya sabes. Mejor, hagamos de cuenta que ese nosotros sea chiquito, sea bastante nuestro. Vos y yo, amigo. Por empezar, son demasiadas cosas juntos. Me limito a enumerarlas y no porque no las recuerde. Generalmente tengo esa memoria de elefante intacta. Lo hago, de primera mano, porque difícilmente a algunos le interese leer un texto enormemente largo lleno de recuerdos personales. Y sobretodo, porque sos uno de los menos demostrativo ...