Hay cosas que no se hacen
La primera vez fue casi normal, nos conocimos de casualidad. Si bien había escuchado hablar de ella un par de veces, nunca la había visto cara a cara. Fue tan casual cómo impactante. Al rato de mantener el primer contacto ya se notaba que había algo. Sin embargo, esa vez no paso nada. Tampoco la segunda. Se repitió la escena, la chispa y la falta de intentos: ninguno de los dos probó romper con eso. La tercera vez fue más bien distinta, por decirle de alguna manera, porque impactó contra de los encuentros anteriores, y con el intento de relación que teníamos. Intento, si. Porque no era más que eso, no era nada. Con el pasar de los días todo cambio, y por fin asomaba algo en el horizonte. En el suyo, para sincerarme. De mi parte trataba de evitar cualquier cosa que pudiera formarse. También lo negué muchas veces, sólo y con otra gente, verdaderamente no creía capaz de llegar a algo con esa persona. Sin embargo, me atraía, y estar con alguien "porque sí" no era algo tan mal...