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Mostrando entradas de agosto, 2017

Hay cosas que no se hacen

 La primera vez fue casi normal, nos conocimos de casualidad. Si bien había escuchado hablar de ella un par de veces, nunca la había visto cara a cara. Fue tan casual cómo impactante. Al rato de mantener el primer contacto ya se notaba que había algo. Sin embargo, esa vez no paso nada. Tampoco la segunda. Se repitió la escena, la chispa y la falta de intentos: ninguno de los dos probó romper con eso.  La tercera vez fue más bien distinta, por decirle de alguna manera, porque impactó contra de los encuentros anteriores, y con el intento de relación que teníamos. Intento, si. Porque no era más que eso, no era nada. Con el pasar de los días todo cambio, y por fin asomaba algo en el horizonte. En el suyo, para sincerarme. De mi parte trataba de evitar cualquier cosa que pudiera formarse. También lo negué muchas veces, sólo y con otra gente, verdaderamente no creía capaz de llegar a algo con esa persona. Sin embargo, me atraía, y estar con alguien "porque sí" no era algo tan mal...

Veintiséis -parte 3-

 A lo lejos vió venir del tren y le aterró la idea de nunca más volver a verla. Era claro que estaba en presencia del final, no era necesario ser muy vivo para darse cuenta. No era capaz de soportar una nueva desilusión, y con su fracaso, incapaz de soportar el volver a verse. Seguramente que era un pensamiento algo precipitado, y como en la mayoría de las veces, estaba exagerando. De todas maneras, sabía que esta vez había llegado demasiado lejos como para volverse, una vez más, con las manos vacías y el corazón hecho pedazos.  La despidió ahí mismo, y le aconsejo que se fuera. Le indico que llegaría tarde a trabajar y ella asintió con la cabeza. En realidad, no quería verla por la ventanilla mientras el tren se alejaba, como en esas escenas de las películas. Se imaginó bajando del tren, corriendo a su encuentro y rompiéndole la boca de una beso, y le causo gracia. Lamentablemente, hay cosas que no solían pasar en la vida real, y menos en la suya.  Se ubicó último e...

Veintiséis -parte 2-

 A decir verdad, la cosa se tornó bastante diferente a todo lo que Pablo había imaginado. Si, Valentina lo espero en la estación como había dicho (¡Y que linda que estaba!).  Fueron a un parque que quedaba bastante cerca del local de ella y se sentaron debajo de un árbol bastante grande. Todo parecía seguir con su curso normal. Pero había algo que no estaba dentro de sus planes: no encontraba la forma de cumplir con lo que había venido a hacer, y comenzó a desesperarse. Se dio cuenta que estaba ante otro intento fallido y una nueva desilusión. Los minutos corrían y se veía incapaz de cumplir su cometido.  No estaba equivocado. En ninguna de las horas fugaces que pasó con Valentina había logrado ni siquiera tocar el tema, y sabía que era su última oportunidad. En algún encuentro anterior, ella le había comentado que estaba saliendo con alguien que había conocido, y para su desgracia, todo marchaba DEMASIADO bien. Era cuestión de tiempo para perderla completamente. ...

Veintiséis -parte 1-

 A lo lejos vio venir del tren y le aterró la idea de nunca más volver a verla. Era claro que estaba en presencia del final, no era necesario ser muy vivo para darse cuenta. No era capaz de soportar una nueva desilusión, y con su fracaso, mucho menos soportar volver a verse. Seguramente también que era un pensamiento algo precipitado, y como en la mayoría de las veces, estaba exagerando. De todas maneras, sabía que en esta ocasión había llegado demasiado lejos como para volverse, una vez más, con las manos vacías y el corazón hecho pedazos.   Pablo estaba enamorado de Valentina desde el momento mismo en que la conoció, para ser concretos. Desde el primer momento le había parecido demasiado hermosa y, según él, tenía una sonrisa tímida que no había visto en nadie más antes. Su enamoramiento repentino fue cortado de raíz por, maldito entrometido, uno de sus amigos que, al darse cuenta de la forma en que la miraba, le sugirió que esa piba era muchas cosas, pero sobre tod...